El más fuerte en todos los terrenos
No sólo ha sido superior sino que ha dejado constancia de ello. Siempre he escuchado que los buenos terminan sobreviviendo en cualquier ambiente, que las complicaciones las superan por su propia naturaleza ganadora. Responder con victorias a las dudas sobre su figura fue el camino que eligió Alberto Contador para llegar de rosa a Milan. Quiso ganar a lo grande, imperial, por encima de cualquiera de sus rivales, en una muestra de ansia competitiva, de necesidad de victoria. La misma necesidad de victoria que tienen los deportistas que han escrito las páginas más bonitas del deporte.
Hace un tiempo leí una frase que bien se le podría aplicar al ciclista de Pinto: “El genio es aquel que inventa cuando todo está inventado, el que sorprende en medio de lo predecible, el que convierte en maravilla la rutina”. Sobre todo el último punto, el de transformar el escaparate más bien organizado y atractivo en la imagen del día a día, definiría a Contador, capaz de trazar las líneas de su carrera deportiva montado en una bicicleta, pedaleando para subir montañas y romper los esquemas establecidos. Diferenciarse de los demás por seguir cambiando de ritmo en una subida cuando incluso le sobra ventaja es su cualidad. Queda muy lejos su primera victoria en Polonia o sus primeros ataques con Liberty Seguros. Lo que un día fue una promesa de éxito hoy es ya el mejor ‘vueltómano’ del pelotón mundial.
Contador ya ganó el giro en 2008
Ese año el equipo Astana fue privado de correr el Tour y Contador lo tuvo claro desde el principio: Giro y Vuelta serían sus objetivos. Carlos!














