martes, 7 de junio de 2016

VII EDICIÓN DE LA CLÁSICA CONTRAVIENTO.

                                           FOTOS DE LA MARCHA (Ana Fuente)


Tradición, continuidad y pureza son los términos que emplean los expertos para definir a las "clásicas". Pues bien, cumpliendo todos estos requisitos la clásica Marcha P.C Contraviento llegaba a su VII edición repleta de expectación y con mayor participación que nunca. Se habían anunciado cambios en el kilometraje, recorrido y tramos libres pero lo cierto es que "La Contraviento" mantiene el mismo sabor de siempre.  El sabor del que viene a disfrutar sin más pretensión que esa.


Amanecía soleado y apacible en la hospitalaria localidad de La Alberca de Záncara; si el tiempo pone de su parte todo es más fácil. Pronto la Plaza del Parador comenzó a hervir con el ir y venir de ciclistas que ajustaban los últimos detalles de sus monturas. Las carpas de inscripción y recogida de dorsales se llenaron de saludos, abrazos y chascarrillos; ese antiguo colega que te vuelves a encontrar en una batalla más. CI-CLIS-MO. Preciosa estampa la de los más de 180 corredores que componían el pelotón multicolor en la línea de salida. Una foto maravillosa. Estoy seguro que nadie cambia el momento previo a comenzar una Marcha; ese gusanillo en el estómago que sabes que compartes con aquel que tienes al lado. Sentimientos...


Pues bien, sobre las 8:30 h daba comienzo la séptima Marcha P.C Contraviento con 123 kms de aventuras por delante. El pelotón, guiado por el coche de dirección, ponía rumbo a Las Pedroñeras a través de una carretera de altiplanos y buen firme. Estos 20 primeros kms. sirvieron para calentar y poner los músculos a tono. Dejando atrás Las Pedroñeras a buen ritmo, el gran grupo ponía la cruz roja en El Pedernoso, su próximo destino. Durante estos kilómetros todos pudieron disfrutar de la variedad cromática del paisaje manchego: los verdes de las cebadas tempranas en contraste con el resultón rojo amapola y el ocre de las cosechas maduras. Un bonito decorado.

Superada la localidad de El Pedernoso el pelotón giraba dirección a Belmonte donde llegaría el primer tramo libre. Una suelta de 8kms donde los ciclistas debían enfrentarse al exigente "Muro de Bellmont" con rampas del 10% y a pies de su majestuoso Castillo. ¿Os acordáis del sabor a Clásica?

Antes; un pequeño alcance acabó con varios corredores en el asfalto. Por suerte no fue nada grave y todos pudieron continuar tras pasar por el taller de chapa y pintura (servicios médicos): Javi Chusqui y Dani Vieco sois unos titanes. 


El director de carrera daba banderazo verde a la prueba y ésta quedaba libre para la disputa del Muro de Bellmont. Pronto los galgos comenzaron a poner ritmo con el fin de seleccionar y no llevarse sorpresas en el "rampón" final. Las almenas del imponente Castillo de Belmonte asomaban en el horizonte y unos y otros buscaban llegar en buena posición a los pies del muro. Los primeros pronto sufrieron la dura rampa y certificaron aquello que les habían contado. Los palos y ataques se sucedieron y en un arreón final Luis Alberto Martínez (Campeón de Madrid de Maratón MTB) se impuso en los últimos metros proclamándose Rey del Muro de Bellmont 2016. Por detrás unos y otros se retorcían encima de sus bicis para poder superar la corta pero dura ascensión. Finalmente todos coronaron con la satisfacción de haber superado el primer tramo emblemático de la marcha. Si, se puede disfrutar y sufrir a la vez.  


Tras el reagrupamiento era momento de coger aire y bajar pulsaciones pues en apenas 10 kms había otra batalla que lidiar en el Alto de Fuentelespino. La caravana ciclista se ponía de nuevo en marcha en dirección a Osa de la Vega, por una carretera con buen firme y sin apenas tráfico. El sol hacía ya acto de presencia y le daba calor a una fantástica mañana; ahora bicis y maillots lucían en todo su esplendor pintando de colores el gris asfalto. Las risas y comentarios inundaban el pelotón, era momento de disfrutar aunque no por mucho. Antes de entrar a Osa un giro repentino a la derecha presentaba una carretera estrecha. 


El director de carrera sacaba pito y bandera y la prueba quedaba lanzada de nuevo en el segundo tramo libre del día. El calor apretaba, el asfalto se agarraba y todos sufrían, pero esto es ciclismo, es lo que hay. Los de delante a palos y los de atrás a ritmo y en grupetas para afrontar de la mejor manera el recorrido rompepiernas. Alberto de Contraviento se imponía al sprint en el Alto de Fuentelespino tras una pequeña fuga de 4 corredores. Los ciclistas iban llegando al avituallamiento de la prueba, para descansar y reponer fuerzas con un bocadillo, bebidas, plátanos y barritas. Era hora de coger aire y comentar la jugada.


Una vez más, el pelotón se ponía en marcha para completar la última parte de la etapa. El gran grupo consumía kilómetros de manera constante, serpenteando entre curvas, repechos y cruces. Así se llegó hasta Alconchel de la Estrella que vio fugaz como la comitiva desaparecía y la normalidad reinaba de nuevo en la pequeña localidad. Ahora era el turno de Villalgordo del Marquesado, apenas una calle cruzaba el pueblo, pero fue suficiente para que los lugareños salieran al encuentro del acontecimiento ciclista. Miradas atónitas y alguna arenga espontánea. Se aproximaba la última suelta y la tensión se palpaba. Es como cuando te juegas todo en el examen final, los parciales ya no cuentan. Era el momento decisivo para unos y el momento de relajarse para otros, los galgos hacían uñas para estar bien colocados en la aparición del banderazo, mientras atrás se preparaban para ver en primera plana el destrozo que se produciría en el pelotón. 




Pues bien, el momento llegó. J. Domingo (race director) sacó pito y bandera a pasear y la marcha quedó libre. Ahora los ciclistas tenían 25 kilómetros hasta meta, con la dura subida adoquinada al Castillo de Garcimuñoz. El pelotón se hizo añicos en las primeras rampas del Castillo. Por delante el ritmo infernal de Luis Alberto (Bicicletas Piña), campeón del "Muro Bellmont", hizo la selección de siete corredores: Pablo Pello (BH Concept), Alberto Ponce (3HCycles), Emilio (Mesevasola), Nacho Caniego (Contraviento), L. Javier (Contraviento) y Alberto Rubio (Contraviento). La "tete de la course" pronto aumentó la distancia con el resto, mientras que los demás trataban de subir las duras rampas al máximo de sus capacidades. Era importante coronar la pequeña cota y buscar un grupo en el que integrarse para completar los últimos 15 kilómetros del recorrido. Kilómetros de rodar. Si las duras rampas del interior del pueblo no eran suficientes el adoquín provocaba el incontrolable bote de la bici. Ciclismo clásico en su máxima expresión. Todos los ciclistas coronaban al límite de pulsaciones y con las piernas ya bien calientes; una bonita subida que exigía lo mejor de cada corredor.

La buena organización de los siete escapados les permitió sacar unos 15" a un numeroso grupo perseguidor.  Por detrás, se volaba para dar caza a la escapada y cada grupo posterior apretaba al máximo para conseguir absorber a los ciclistas que les precedían. Una auténtica guerra. Las velocidades eran de vértigo y cada conjunto de ciclistas se organizaba para obtener el máximo rendimiento de sus corredores. Los relevos se sucedían. Era momento de meter piñones, agarrarse fuerte al manillar y sufrir.

 A unos 3kms de meta los palos comenzaron en el grupo delantero. Siete corredores y un sólo ganador. La vida. Emilio en un ataque fortísimo arrastró a Pablo Pello, Luis Alberto, Nacho Caniego y Alberto Rubio. Quedando los cinco en disposición de ganar en el sprint final. En la gasolinera de entrada a La Alberca los escapados se tanteaban y afilaban cuchillos para el último esfuerzo. Ya dentro del pueblo y con una recta muy larga en la  que la pancarta de llegada se ve desde bien lejos, el sprint comenzó. Finalmente se impuso con claridad Pablo Pello (BH Concept Valencia) superando a Alberto Rubio (Contraviento) y Emilio (Mesevasola). Pablo levantó con ganas los brazos pues en la edición anterior fue segundo. El que la sigue la consigue. Un emocionante final para una gran marcha ciclista. Enhorabuena.


La gente del pueblo agradeció con sinceros aplausos la llegada de cada corredor. Desde el ganador al último ciclista, todos y cada uno dentro de sus posibilidades habían dado el máximo y los aficionados así lo agradecieron. Con la entrada del último ciclista se ponía fin a la VII Marcha Contraviento. Ahora tocaba el "tercer tiempo": comer, recuperar y comentar la prueba. Esto gusta y también es ciclismo.

Todos los corredores acudieron de nuevo a La Plaza del Parador para disfrutar de un nuevo avituallamiento. Las risas, comentarios y corrillos pronto abarrotaron de nuevo el lugar para comentar impresiones y evaluar la marcha. Una vez recuperado el resuello con bebidas y aperitivos, los ciclistas acudieron al Pabellón de la localidad para darse una ducha y ponerse cómodos. Ahora tocaba casi lo mejor... ¡COMER! La comida se llevaría a cabo en el Recinto Ferial. El alcalde de la localidad (F. Quilez) junto con sus fieles ayudantes había preparado un enorme caldero de arroz que daría comida a más de 300 comensales. Unas enormes mesas alargadas ocupaban gran parte de la nave y poco a poco corredores y familiares fueron tomando posiciones. No sólo hay que destacar la gran cantidad de arroz que se proporcionó sino la calidad del mismo. Simplemente estaba delicioso. Chapeau.


Llegaba el momento de los premios, agradecimientos y discursos y allí no se movió nadie ya que todos estaban encantados con la velada. En primer lugar el Presi y la junta directiva de Contraviento agradecieron la asistencia a todos los participantes y llevaron a cabo la entrega de premios correspondientes: corredor más joven, corredor más longevo, peñas más numerosas, peña más lejana, etc. Un sin fin de obsequios para unos ciclistas que acudían a recoger los regalos con la más amplia de las sonrisas y saliendo ovacionados por los presentes. Tocaban los sorteos, uno de los momentos preferidos de los asistentes por ver si pescaban algo. Gracias a los patrocinadores se pudieron sortear multitud de regalos bien diferentes: desde estuches de vino, pasando por quesos y rolletes hasta cascos y ropa ciclista. Un lujazo.






Por último agradecer a todos los ciclistas su asistencia, así como a la ambulancia y equipo médico, motoristas voluntarios, guardia civil, azafatas Contraviento, protección civil, patrocinadores, nuestro alcalde y ayudantes y por supuesto a nuestros grandes fotógrafos/as.


El año que viene más y mejor. Muchas gracias. 



C.F.M

miércoles, 4 de mayo de 2016

VII MARCHA CICLOTURISTA PC CONTRAVIENTO

"5 JUNIO 2016"

VII MARCHA CICLOTURISTA PC CONTRAVIENTO

PREINSCRIPCIONES CERRADAS
Aún puedes inscribirte el día de la prueba

LISTADO DE INSCRITOS E INCIDENCIAS AQUÍ



Tras el éxito de la VI Marcha Cicloturista del año pasado, este año 2016 Contraviento vuelve a ofrecer su 7ª Edición, con un nuevo recorrido bonito y que no dejará indiferente a nadie ya que tendrá un pequeño sabor a clásica con el primer tramo libre terminando en el alto del castillo de belmonte subiendo por lo que algunos han calificado como el "MURO DEL BELMONT" y en su tramo final pasaremos por las calles adoquinadas del Castillo de Garcimuñoz, pero sobretodo con muchas ganas de pasar un gran día junto a vosotros, amantes de la bicicleta. 

La espectacular acogida que tuvo la prueba el año pasado llegando a los casi 160 participantes no ha pasado inadvertida para nadie, por ello este año se va a poner si cabe más empeño en que salga todo aun mejor, con toda la localidad de La Alberca de Záncara volcada con el evento.

 A continuación os detallamos todos los datos a conocer sobre la Marcha, esperamos que os guste.

AUTORIZACIÓN DE MENORES

Los menores de edad podrán participar en la marcha, siempre y cuando cumplan en el presente año 2016, 15 años, es decir los nacidos hasta 2001 inclusive. Además, deberán entregar en el momento de la retirada del dorsal la siguiente autorización correctamente cumplimentada.      

AUTORIZACIÓN

AVITUALLAMIENTOS

Habrá 3 puntos de avituallamiento, el 1º en la salida, mientras se realiza todo el proceso de inscripción, habrá unos dulces para ir abriendo boca. El segundo será al finalizar el 2º tramo libre, este será tanto liquido como sólido, donde nuestras colaboradoras nos tendrán preparados unos montados, frutas, bebidas, isotónicas, etc....



Por último habrá otro punto de avituallamiento en meta, para reponer líquidos. De ahí nos iremos al RECINTO FERIAL para realizar la ya tradicional comida.

COMIDA



Al finalizar la marcha se invitará a todos los participantes y colaboradores a una fántastica comida en el Recinto Ferial. Si algún familiar quiere asistir a la misma podrá hacerlo comprando un ticket por precio de 2€

PERFIL



La prueba consta de un total de 123 kms. con un desnivel acumulado de 1200 metros. Este año habrá 3 tramos libres: el primero de alrededor de 8 kms, acabando el las puertas del Castillo de Belmonte subiendo por el ya apodado por los componentes de la Peña como "el muro de Belmont", allí reagruparemos y nos dirigiremos hacia Osa de la Vega donde se iniciará el 2º tramo libre que consta de la subida a Fuentelespino, donde se hará la parada de avituallamiento para reponer, por último desde la Almarcha nos esperarán los últimos 23 kms. de la marcha con subida dura y estrecha al Castillo de Garciomuñoz, atravesando sus adoquinadas calles nos pondremos por una carretera rompepiernas camino de La Alberca de Záncara donde tendrá lugar la meta.


RECORRIDO




PREMIOS E INSCRIPCIONES

Habrá premio de Montaña:

- para el primero en llegar ascender el "Muro de Belomont (final del 1º tramo libre)
-Primero en llegar al "Alto de Fuentelespino" (final 2º tramo libre


También para los 3 primeros del tramo final.



PATROCINADORES




ALOJAMIENTOS

HOTEL-RESTAURANTE EL BODEGÓN (Av. de la Cultura 8. La alberca de Záncara):






CORRAL DE OPERA (c/ Ramón y Cajal. La Alberca de Záncara)







ESTE FIN DE SEMANA ABRIREMOS EL PLAZO DE INSCRIPCIONES. ¡¡ESTAD ATENTOS!!

Podéis contactar con nosotros vía web, e-mail (pccontraviento@hotmail.com), Facebook y Twitter (@Pccontraviento).

sábado, 25 de julio de 2015

CONTRAVIENTO EN LA QH 2.015



QH 2.015
Ilusión, competición, compadreo, pavor, sufrimiento, ansiedad, satisfacción.

  Siete nombres que resumen lo que ha sido, fue y siempre será la ya superfamosa QUEBRANTAHUESOS.


ILUSIÓN: La que todos hemos sentido al ser unos de los más de catorce mil preinscritos para entrar en esas diez mil plazas que tendrán acceso a los diferentes cajones de salida, el 20 de junio, en Sabiñánigo.
Ilusión con la que, desde que supimos que estábamos entre esos elegidos, nos lanzamos a las carreteras para llegar a la cita en la mejor forma posible.
Ilusión con la que el 18 de junio, desde los diferentes domicilios, nos dirigimos hacia la residencial Búbal, en el Pirineo Aragonés. Una urbanización de pequeñas casitas en un entorno maravilloso, junto al embalse del mismo nombre, al pie de la Hoz de Jaca.
Ilusión con la que el viernes 20, los once integrantes de la PC Contraviento (Alberto, Javi Monedero, Luisja,
Jose, Paula, Gitano, Javi de la Fuente, Roberto, Rober, Tito y Leopoldo) salimos a tomar contacto con esos gigantes (y no eran los famosos molinos de nuestro manchego Don Quijote). Una subida al balneario de Panticosa. 11 km al 5%, con rampas del 10 al 13% en los últimos kilómetros. A ritmo tranquilo, todos juntos llegamos al balneario. Alguien dijo: “Esto se parece a la Marie Blanque”. ¡¡¡QUÉ ILUSIÓN!!!



COMPETICIÓN: La que verdaderamente llevaron a cabo los tres fórmula uno de la peña, Alberto, Javi Monedero y Luisja. Iniciando la carrera desde la zona media de esas diez mil almas que impacientes esperábamos el famoso chupinazo de salida, realizaron una verdadera competición ciclista, una verdadera etapa propia del Tour de Francia o de la Vuelta a España en sus visitas a estas montañas.

Alberto, que partía desde el cajón azul por invitación de BH Concept cedida por Luisja, realizó una fulgurante ascensión a Somport, saltando de grupo en grupo hasta llegar a uno de los grupos cabeceros. Todo iba bien, pero su eterna tortura le volvió a jugar una mala pasada; una tremenda subida de azúcar que le impidió llevar una alimentación adecuada, tan necesaria en esta prueba de tremendo esfuerzo. Con coraje y gran control de sí mismo consiguió mantenerse en la cabeza de la competición y llegar en la posición 198 de la general, con un extraordinario tiempo de 6 horas y 17 minutos.
Javi Monedero (que partía del cajón reservado a los mejores tiempos de años anteriores) y Luisja (infiltrándose hacia las primeras posiciones del cajón del gran pelotón) salieron también con ganas de hacer grandes tiempos y mejorar el conseguido el año anterior. Siguiendo lo acordado, Luisja poco a poco fue
progresando hasta alcanzar a Javi en las primeras rampas del Portalet. Hasta ese momento, por separado, subieron a gran ritmo Somport y sufrieron las últimas rampas de la Marie Blanque. Ya juntos, y con renovados ánimos, fueron relevándose y pasando grupos hasta avistar la cima del Portalet. El esfuerzo realizado hizo mella en Luisja, que tuvo que ser masajeado por Javi a pocos metros de la cima. Solventado el problema y lanzados en tromba, tras el último ascenso a la Hoz de Jaca, alcanzaron juntos la ansiada meta de Sabiñánigo. Gran competición de ambos y grandes tiempos logrados: Luisja con 6 horas 42 minutos y Javi con 6 horas 47 minutos.
Nos quitamos el sombrero ante los tres grandes competidores.

COMPADREO: Lo que vivimos los humanos, los que afrontamos esta aventura con objetivos más sencillos: mejorar el tiempo conseguido en ediciones anteriores, hacer un tiempo aceptable, pasar una jornada en bici en un marco incomparable o, simplemente, terminarla; de la mejor manera posible, pero terminarla.
La subida a Somport es un continuo compadreo; entre los ocho contravientos, que animadamente iniciamos esta larga y tendida subida de 28 kilómetros al 3%. “Tranquilos chicos, que esto es muy largo”, “Poco a poco, no hay que quemarse al principio”, “Esto es impresionante”, “¿Qué tal los de Salamanca?”, “No, algo más abajo, de La Alberca de Cuenca”, “¡Hombre, también están por aquí los de La Roda”. Estas y otras interminables frases se van cruzando entre los miles de ciclistas mientras recorremos estos primeros kilómetros.
Llegados a la estación de Canfranc, a falta de seis kilómetros para llegar a la frontera francesa, las gargantas van callando. Afrontando las rampas más duras de este puerto (entre el 6 y el 8%) volvemos a la realidad de donde nos encontramos y de lo que nos queda por delante.
Poco a poco llegamos al primer avituallamiento de la jornada, donde todos vamos buscando reponer líquidos y buscar alguna que otra fruta o barrita con que reponer energías.


PAVOR: Cruzamos la frontera y se inicia un interminable descenso por unas achichonadas carreteras (¡qué diferencia con las españolas!). A algunos nos va entrando auténtico pavor al ver como la bici coge una velocidad algo inusual, cogiendo algún que otro terreno irregular que hace saltar la bicicleta, viendo como verdaderas balas nos pasan rozando a los más tranquilos.
Pero sobre todo, más auténtico es el pavor reflejado en las caras de todos cuando afrontamos las largas y empinadas rectas que nos indican que iniciamos la subida a ese gigante del que tanto nos han hablado: LA MARIE BLANQUE. 10 kilómetros al 7,15%. Estos primeros seis kilómetros, aumentando progresivamente su dureza del dos al siete por ciento, nos van haciendo coger el ritmo necesario para afrontar la dureza del tramo final. Continuamente se van oyendo los “clic, clac”, todos vamos adecuando los desarrollos.
De pronto la carretera se levanta de forma salvaje, afrontamos los últimos cuatro kilómetros con desniveles medios por encima del 10%, con picos del 15 y del 16. Con pedaleo firme y tranquilo continuamos en este tramo final, continuamente sorteando a compañeros con caras totalmente desencajada, zigzagueando de un lado a otro de la estrecha carretera, detenidos en la cuneta buscando ese aire que falta o caminando en espera de finalizar estos interminables kilómetros finales.
La Marie Blanque (nombre que también reciben los blancos buitres que planean sobre su cima) es una auténtica devoradora de ciclistas. Aquí nos invaden dos sentimientos totalmente contradictorios. Uno te hace engrandecer, renovar fuerzas al ver como vas pasando y adelantando a tanta gente que piensas que son mejores. El otro te hace pensar si no terminarás igual, si no faltarán piñones y habrá que echar pie a tierra.
¡Pero no! ¡Hemos coronado! Hay que hacerse la foto que inmortalice este momento. Las sensaciones son inenarrables. Ahora hay que iniciar un corto descenso para llegar a la altiplanicie en la que está instalado el gran avituallamiento intermedio. Llevamos ya 104 kilómetros. Todavía quedan otros tantos. Paramos a tomar algo de alimento sólido, recuperar fuerzas y reagruparnos los ocho contravientos para seguir con la segunda parte de esta aventura.


SUFRIMIENTO: El que se aprecia a lo largo de las suaves, pero interminables, rampas de “El Portalet”, 29 km al 4,5% de media. Superada la “Marie Blanque” no está todo hecho. Los esfuerzos realizados en sus durísimas rampas pasan factura en esta subida de regreso a España. Las fuerzas empiezan a flaquear en algún que otro Contraviento, pero las “ongs” de Gitano y Javi Fuente entran en acción. Gran trabajo el realizado por estos dos Contravientos. Las cunetas se van poblando de ciclistas con la cabeza entre los
brazos apoyados en su manillar. Las famosas “viseras” del Portalet (situadas en un tramo de 4 km por encima del 6%) son un refugio maravilloso que ayuda a recuperar aliento sin el castigo añadido del sol en todo su apogeo. Pero hay que sufrir, seguir subiendo, quedan cuatro kilómetros y la frontera está próxima. ¡Por fin! ¡Qué alegría ver de nuevo a la Guardia Civil!. Nos vamos reagrupando, nos faltan Tito y el Gitano, pero hay que dejarlo plasmado. Foto en “Col du Portalet” y foto en “Puerto del Portalet”. Aquí tenemos noticias de que nuestros tres adelantados (Alberto, Luisja y Javi Monedero) ya han llegado, sin problemas y con unos tiempos extraordinarios. Es una inyección de moral ante lo que queda.

ANSIEDAD: La que empieza a invadirnos para iniciar otro largo descenso y encarar la última dificultad de nuestra aventura, la “Hoz de Jaca”. Una corta, pero durísima subida de 2,3 km con un desnivel medio del 8%. Las vistas que se aprecian sobre el embalse de Búbal son maravillosas. Las vimos el día anterior subiendo tranquilamente en coche, pues sobre la bici no vemos nada más que rampones y curvas en herradura por encima del 10%. ¡Pero esto se sube! ¡Aunque sea andando! No hizo falta echar pie a tierra. Todos los Contraviento, sobre sus monturas, alcanzamos el mirador sobre el vacío del embalse y seguidamente la cima en esta pequeña población del Pirineo aragonés. Nuevo reagrupamiento en el avituallamiento e iniciamos el peligroso descenso por la cara sur, poblada de colchonetas protectoras en todas y cada una de sus cerradas curvas.
Superado el descenso sin problemas (aunque he de reconocer que yo, como en todos los descensos, con muchísimo miedo, lo que me hizo perder contacto con el grupo), queda afrontar otro descenso más tendido hacia Biescas y los continuos toboganes hasta Sabiñánigo. Todavía quedan fuerzas y la ansiedad por llegar hace que vayamos alcanzando pequeños grupos, a los que vamos superando uno tras otro.

SATISFACCIÓN: La que se siente y te llena cuando cruzas la meta y, entre el clamor de todos los que allí se encuentran, ves a tus compañeros esperando ansiosos a que todos y cada uno de los Contraviento vayamos llegando.
De pronto todos arrancamos en aplausos y voces de ánimo y alegría. Tito y el Gitano han llegado. Abrazos, lágrimas, risas. Es un auténtico cuadro. Todos hemos llegado y cumplido un sueño, que para algunos (entre los que yo me cuento) lo veíamos lejano y difícil de cumplir.



AGRADECIMIENTO: Este término no figura en el encabezamiento de esta crónica. Pero no quiero dejar de agradecer a todos y cada uno de los Contraviento, y en especial a Paula (la nueva y simpática Contraviento), su compañía y sus continuos ánimos a lo largo de todo el recorrido. Creo que sin ello esta crónica se hubiese reducido a “soledad, sufrimiento y, posiblemente, abandono”.


¡Gracias Paula! y ¡Gracias a todos los demás Contraviento! Sin vosotros esto no hubiera sido lo que siempre será para mí: UN RECUERDO INOLVIDABLE.

Leopoldo

martes, 19 de mayo de 2015

VI MARCHA P.C CONTRAVIENTO (CRÓNICA)


El pasado domingo 17 de mayo se celebraba en la localidad manchega de La Alberca de Záncara, la clásica Marcha P.C Contraviento. Marcha que recibe el nombre de la archiconocida peña ciclista de la localidad y que engloba en una sola palabra de cuatro sílabas (con-tra-vien-to) más de un único significado. Pues Contraviento  es ilusión. Contraviento  es esfuerzo. Contraviento es familia. Contraviento es solidaridad. Pero sobretodo; Contraviento es CICLISMO.

La sexta edición de La Marcha comenzaba semanas anteriores al día señalado con los preparativos que conlleva la organización  del evento. Todos los años parece lo mismo. Pero mirando el porvenir, no hay nada más gratificante que esperar todo ese inmenso territorio inexplorado. Ese gusanillo en el estómago compuesto de nervios e ilusión.

El día 17 de Mayo amanecía soleado en La Alberca de Záncara. Comenzaba el día y también las aventuras. La carpa de las inscripciones rendía a todo trapo confirmando a los corredores y entregándoles el dorsal y la bolsa del corredor. La hospitalidad de Contraviento es fantástica, un par de minutos de charla y te sientes como en casa. Pronto La Plaza del Parador se llenó de ciclistas en un ir y venir que entusiasmaba hasta al menos “ciclopracticante”. Una vez dadas las últimas consignas por megafonía alrededor de 150 corredores, tándem incluido, se colocaban en línea de meta formando una preciosa estampa multicolor.

Sobre las 8:30 h. el director de carrera lanzaba La Marcha poniendo a más de un centenar de bicis en movimiento. El poder que tiene el deporte es asombroso. El verano se abre paso a empujones y con una temperatura cálida, el pelotón ponía rumbo a San Clemente. Con un pedaleo alegre y el espíritu familiar característico de esta prueba, el grupo surcaba los toboganes en un asfaltado fantástico para bordear San Clemente y girar hacia Casas de Fernando Alonso. Una de las anécdotas de la jornada llegó en esta estrecha carretera cuando el riego automático refrescó al pelotón entre vítores.

El gran grupo devoraba kilómetros con ligereza y giraba para coger la N-310. Tráfico nulo, estampa primaveral y recorrido exigente pero sin resultar antipático. Carretera y manta, y a seguir pedaleando. Pronto la comitiva superaba Sisante y con 35 kms en las piernas el primer tramo libre era casi un hecho. Unos kilómetros más adelante toda la comitiva giraba hacia la izquierda y ponía rumbo a Tébar.

José Domingo (Race director), daba banderazo verde a la prueba, para que el pelotón quedara libre de ataduras y se explayara en una súbida de 7 kms. Los imponentes molinos serían testigos de las fuerzas de cada uno de los corredores que allí sufrían. Emilio José Castillo exciclista profesional del equipo Kelme, sorprendió a todos con un fuerte ataque llevándose el premio de montaña en el tramo intermedio. Por detrás, cada corredor subía según sus posibilidades y coronaban el pequeño puerto hasta llegar a la explanada donde se produciría el avituallamiento.

Gracias a nuestras fantásticas mujeres Contraviento y demás colaboradores todos los ciclistas pudieron disfrutar de un gran avituallamiento: bocadillos, barritas, plátanos o bebidas isotónicas coparon las mesas de la organización. Unos y otros comentaban la subida y entre chascarrillos y bocados andaba la cosa. Mucho más lejos de ser un simple deporte, el montar en bicicleta tiene otras connotaciones sociales, que son las que nos hacen engancharnos de manera sistemática a la práctica de los pedales. Esta estampa era un claro ejemplo de ello. Era importante alimentarse bien pues aún quedaban 60 kms. Una vez todos listos, con los depósitos alimenticios llenos y los urinarios vacíos, toda la comitiva se puso de nuevo en marcha. El coche de dirección de carrera arrancaba y todo el pelotón continuaba tras él para completar el recorrido.

Llegaba, sin duda, una de las partes más bonitas de La Marcha. Por mucho que nos lo propongamos, si tratásemos de combinar colores para una creación artística, nunca conseguiríamos mejorar las tonalidades que nos brinda la bajada del pantano de Alarcón: intenso azul rodeado de verdes de mil tonalidades y bañado por una luz ocre del imponente Sol. La naturaleza es perfecta. Superado este tramo y tras algunos repechos quisquillosos el pelotón cogió la N-III destino a Honrubia. Pero… ¡ojo! Un nuevo invitado se acoplaba a La Marcha: el viento. Ese indómito fenómeno capaz de sorprenderte en cualquier momento. La naturaleza es perfecta.

De esta manera el pelotón superó las localidades de Honrubia y Torrubia. La “suelta final” final estaba cerca y todos buscaban la mejor posición para acometer los últimos 23 kilómetros. Como bien anunciaba hace unas semanas el tráiler de Contraviento este año la prueba era más dura y a la vez, más espectacular. Una subida al Castillo de GarciMuñoz con duras rampas, tramos de tierra y otros de adoquín. A muchos les parecerá una locura; casi lo es. Pero hay ciertos lugares que no merecen ser “urbanizados”. Menudo disfrute. Una clásica manchega.

Tras un tramo por la vía de servicio de la nacional y con el castillo en el horizonte llegaba el momento de la verdad. Pronto, el director de carrera asomó  por el coche con la bandera verde dando el pistoletazo final. De manera natural, casi como por inercia, la carrera enloqueció de manera instantánea.

Emilio José que había encontrado la recompensa en el tramo intermedio atacó para desmarcarse del grupo principal antes de empezar la dura subida; pero pronto Nacho Caniego de 3HCycles aprovechando las duras rampas de ascensión al Castillo consiguió darle caza y coronar junto a otros 4 ciclistas la pequeña cota. Quedaba así un grupo de 5 corredores en fuga: Nacho Caniego (3HCycles), Pablo Pello  (BHConcept), Alberto (Contraviento), Emilió José (Cuenca) y otro corredor de P.C Herrada. 

Por detrás, cada corredor buscaba sus límites, retorciéndose sobre la bici en las duras curvas tratando de coronar lo antes posible. Cada ciclista libra su propia batalla, y ahí, en esa soledad con uno mismo; en ese tremendo esfuerzo, también se disfruta. De locos. Una larga calle adoquinada era el colofón final a una corta pero exigente subida. Por delante, algo menos de 20 kms de subibajas, sol justiciero y aire.

Un segundo grupo perseguidor capitaneados por Carlos (BHConcept), Javi y Luisja (Contraviento) y algunos otros veían como la victoria se complicaba pero daban lo máximo para tener opciones. De esta forma y con multitud de pequeños grupos desmenuzados por las carreteras manchegas, los corredores superaban las localidades de Pinarejo y Sta. María del Campo Rus para acometer los últimos 9 kms hasta La Alberca de Záncara. Agradecer al fiel público de Sta. María su presencia en el paso por la localidad ya que siempre apoya La Marcha.

La tete de la course visualizaba ya La Alberca y todos sabían que la victoria se decidiría al sprint. Como locos comenzaron a bajar los 400 metros de la calle final hasta la línea de meta. Pablo (BHConcept) lanzó un fuerte ataque pero Alberto (Contraviento) consiguió cogerle rueda y superarle en los metros finales para llevarse, una vez más, la victoria. ¡Bravo! El podio quedó con: 1º Alberto (Contraviento), 2º Pablo (BHConcept) y 3º Nacho (3HCycles).
Por detrás cada corredor que cruzaba la meta era ovacionado por el entusiasmado público de La Alberca que se volcó, como siempre, con la carrera.

video


Una vez terminada La Marcha y, tras un breve avituallamiento en La Plaza del Parador, ciclistas y acompañantes se dirigieron al recinto ferial. Poco a poco las mesas se abarrotaron de corredores y familiares para comer en abundancia y comentar la prueba. La comida fue a cargo de nuestra alcaldesa Mª Carmen y colaboradores. Un exquisito arroz caldoso que devoraron más de 200 personas y que muchos/as no dudaron en repetir varias veces. Chapeau. 



Tras acabar de comer, llegó la hora de la entrega de premios y los ya habituales sorteos que se realizan en todas Las Marchas de Contraviento. Alberto (presi de Contraviento) hizo de speaker para ir entregando cada uno de los galardones que se otorgaban: ganadores de la prueba, ciclista más joven y longevo, clubes numerosos, etc. Este año había gran variedad de premios en los sorteos: estuches de vino, cajas de rolletes, pulsómetros, equipaciones, etc. Los afortunados fueron saliendo a recoger sus premios entre risas y el gran ambiente que desde primera hora de la mañana inundó la marcha. También queremos destacar la presencia de las cuatro chicas que corrieron la prueba con nosotros ya que nunca habíamos tenido presencia femenina en nuestra prueba. Enhorabuena campeonas. 

Por último, agradecer a todos los que hacen posible que esta prueba año tras año vaya mejorando. No me quiero dejar a nadie: Alcaldesa y ayudantes, socios Contraviento, motoristas, Guardia Civil, Protección Civil, señoras Contraviento, fotógrafos, mecánicos y coches escoba, ambulancia, médico y enfermera; patrocinadores y por supuesto, a todos los participantes que nos acompañáis en este día tan especial para nosotros.




Próximamente subiremos fotos y video.



Hasta el año que viene.

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Autor: Carlos Fuente
Edición: Carlos Fuente
Fotos: L&Massó y Jose María F.
Video: Ana T. Cerrillo

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