sábado, 25 de julio de 2015

CONTRAVIENTO EN LA QH 2.015



QH 2.015
Ilusión, competición, compadreo, pavor, sufrimiento, ansiedad, satisfacción.

  Siete nombres que resumen lo que ha sido, fue y siempre será la ya superfamosa QUEBRANTAHUESOS.


ILUSIÓN: La que todos hemos sentido al ser unos de los más de catorce mil preinscritos para entrar en esas diez mil plazas que tendrán acceso a los diferentes cajones de salida, el 20 de junio, en Sabiñánigo.
Ilusión con la que, desde que supimos que estábamos entre esos elegidos, nos lanzamos a las carreteras para llegar a la cita en la mejor forma posible.
Ilusión con la que el 18 de junio, desde los diferentes domicilios, nos dirigimos hacia la residencial Búbal, en el Pirineo Aragonés. Una urbanización de pequeñas casitas en un entorno maravilloso, junto al embalse del mismo nombre, al pie de la Hoz de Jaca.
Ilusión con la que el viernes 20, los once integrantes de la PC Contraviento (Alberto, Javi Monedero, Luisja,
Jose, Paula, Gitano, Javi de la Fuente, Roberto, Rober, Tito y Leopoldo) salimos a tomar contacto con esos gigantes (y no eran los famosos molinos de nuestro manchego Don Quijote). Una subida al balneario de Panticosa. 11 km al 5%, con rampas del 10 al 13% en los últimos kilómetros. A ritmo tranquilo, todos juntos llegamos al balneario. Alguien dijo: “Esto se parece a la Marie Blanque”. ¡¡¡QUÉ ILUSIÓN!!!



COMPETICIÓN: La que verdaderamente llevaron a cabo los tres fórmula uno de la peña, Alberto, Javi Monedero y Luisja. Iniciando la carrera desde la zona media de esas diez mil almas que impacientes esperábamos el famoso chupinazo de salida, realizaron una verdadera competición ciclista, una verdadera etapa propia del Tour de Francia o de la Vuelta a España en sus visitas a estas montañas.

Alberto, que partía desde el cajón azul por invitación de BH Concept cedida por Luisja, realizó una fulgurante ascensión a Somport, saltando de grupo en grupo hasta llegar a uno de los grupos cabeceros. Todo iba bien, pero su eterna tortura le volvió a jugar una mala pasada; una tremenda subida de azúcar que le impidió llevar una alimentación adecuada, tan necesaria en esta prueba de tremendo esfuerzo. Con coraje y gran control de sí mismo consiguió mantenerse en la cabeza de la competición y llegar en la posición 198 de la general, con un extraordinario tiempo de 6 horas y 17 minutos.
Javi Monedero (que partía del cajón reservado a los mejores tiempos de años anteriores) y Luisja (infiltrándose hacia las primeras posiciones del cajón del gran pelotón) salieron también con ganas de hacer grandes tiempos y mejorar el conseguido el año anterior. Siguiendo lo acordado, Luisja poco a poco fue
progresando hasta alcanzar a Javi en las primeras rampas del Portalet. Hasta ese momento, por separado, subieron a gran ritmo Somport y sufrieron las últimas rampas de la Marie Blanque. Ya juntos, y con renovados ánimos, fueron relevándose y pasando grupos hasta avistar la cima del Portalet. El esfuerzo realizado hizo mella en Luisja, que tuvo que ser masajeado por Javi a pocos metros de la cima. Solventado el problema y lanzados en tromba, tras el último ascenso a la Hoz de Jaca, alcanzaron juntos la ansiada meta de Sabiñánigo. Gran competición de ambos y grandes tiempos logrados: Luisja con 6 horas 42 minutos y Javi con 6 horas 47 minutos.
Nos quitamos el sombrero ante los tres grandes competidores.

COMPADREO: Lo que vivimos los humanos, los que afrontamos esta aventura con objetivos más sencillos: mejorar el tiempo conseguido en ediciones anteriores, hacer un tiempo aceptable, pasar una jornada en bici en un marco incomparable o, simplemente, terminarla; de la mejor manera posible, pero terminarla.
La subida a Somport es un continuo compadreo; entre los ocho contravientos, que animadamente iniciamos esta larga y tendida subida de 28 kilómetros al 3%. “Tranquilos chicos, que esto es muy largo”, “Poco a poco, no hay que quemarse al principio”, “Esto es impresionante”, “¿Qué tal los de Salamanca?”, “No, algo más abajo, de La Alberca de Cuenca”, “¡Hombre, también están por aquí los de La Roda”. Estas y otras interminables frases se van cruzando entre los miles de ciclistas mientras recorremos estos primeros kilómetros.
Llegados a la estación de Canfranc, a falta de seis kilómetros para llegar a la frontera francesa, las gargantas van callando. Afrontando las rampas más duras de este puerto (entre el 6 y el 8%) volvemos a la realidad de donde nos encontramos y de lo que nos queda por delante.
Poco a poco llegamos al primer avituallamiento de la jornada, donde todos vamos buscando reponer líquidos y buscar alguna que otra fruta o barrita con que reponer energías.


PAVOR: Cruzamos la frontera y se inicia un interminable descenso por unas achichonadas carreteras (¡qué diferencia con las españolas!). A algunos nos va entrando auténtico pavor al ver como la bici coge una velocidad algo inusual, cogiendo algún que otro terreno irregular que hace saltar la bicicleta, viendo como verdaderas balas nos pasan rozando a los más tranquilos.
Pero sobre todo, más auténtico es el pavor reflejado en las caras de todos cuando afrontamos las largas y empinadas rectas que nos indican que iniciamos la subida a ese gigante del que tanto nos han hablado: LA MARIE BLANQUE. 10 kilómetros al 7,15%. Estos primeros seis kilómetros, aumentando progresivamente su dureza del dos al siete por ciento, nos van haciendo coger el ritmo necesario para afrontar la dureza del tramo final. Continuamente se van oyendo los “clic, clac”, todos vamos adecuando los desarrollos.
De pronto la carretera se levanta de forma salvaje, afrontamos los últimos cuatro kilómetros con desniveles medios por encima del 10%, con picos del 15 y del 16. Con pedaleo firme y tranquilo continuamos en este tramo final, continuamente sorteando a compañeros con caras totalmente desencajada, zigzagueando de un lado a otro de la estrecha carretera, detenidos en la cuneta buscando ese aire que falta o caminando en espera de finalizar estos interminables kilómetros finales.
La Marie Blanque (nombre que también reciben los blancos buitres que planean sobre su cima) es una auténtica devoradora de ciclistas. Aquí nos invaden dos sentimientos totalmente contradictorios. Uno te hace engrandecer, renovar fuerzas al ver como vas pasando y adelantando a tanta gente que piensas que son mejores. El otro te hace pensar si no terminarás igual, si no faltarán piñones y habrá que echar pie a tierra.
¡Pero no! ¡Hemos coronado! Hay que hacerse la foto que inmortalice este momento. Las sensaciones son inenarrables. Ahora hay que iniciar un corto descenso para llegar a la altiplanicie en la que está instalado el gran avituallamiento intermedio. Llevamos ya 104 kilómetros. Todavía quedan otros tantos. Paramos a tomar algo de alimento sólido, recuperar fuerzas y reagruparnos los ocho contravientos para seguir con la segunda parte de esta aventura.


SUFRIMIENTO: El que se aprecia a lo largo de las suaves, pero interminables, rampas de “El Portalet”, 29 km al 4,5% de media. Superada la “Marie Blanque” no está todo hecho. Los esfuerzos realizados en sus durísimas rampas pasan factura en esta subida de regreso a España. Las fuerzas empiezan a flaquear en algún que otro Contraviento, pero las “ongs” de Gitano y Javi Fuente entran en acción. Gran trabajo el realizado por estos dos Contravientos. Las cunetas se van poblando de ciclistas con la cabeza entre los
brazos apoyados en su manillar. Las famosas “viseras” del Portalet (situadas en un tramo de 4 km por encima del 6%) son un refugio maravilloso que ayuda a recuperar aliento sin el castigo añadido del sol en todo su apogeo. Pero hay que sufrir, seguir subiendo, quedan cuatro kilómetros y la frontera está próxima. ¡Por fin! ¡Qué alegría ver de nuevo a la Guardia Civil!. Nos vamos reagrupando, nos faltan Tito y el Gitano, pero hay que dejarlo plasmado. Foto en “Col du Portalet” y foto en “Puerto del Portalet”. Aquí tenemos noticias de que nuestros tres adelantados (Alberto, Luisja y Javi Monedero) ya han llegado, sin problemas y con unos tiempos extraordinarios. Es una inyección de moral ante lo que queda.

ANSIEDAD: La que empieza a invadirnos para iniciar otro largo descenso y encarar la última dificultad de nuestra aventura, la “Hoz de Jaca”. Una corta, pero durísima subida de 2,3 km con un desnivel medio del 8%. Las vistas que se aprecian sobre el embalse de Búbal son maravillosas. Las vimos el día anterior subiendo tranquilamente en coche, pues sobre la bici no vemos nada más que rampones y curvas en herradura por encima del 10%. ¡Pero esto se sube! ¡Aunque sea andando! No hizo falta echar pie a tierra. Todos los Contraviento, sobre sus monturas, alcanzamos el mirador sobre el vacío del embalse y seguidamente la cima en esta pequeña población del Pirineo aragonés. Nuevo reagrupamiento en el avituallamiento e iniciamos el peligroso descenso por la cara sur, poblada de colchonetas protectoras en todas y cada una de sus cerradas curvas.
Superado el descenso sin problemas (aunque he de reconocer que yo, como en todos los descensos, con muchísimo miedo, lo que me hizo perder contacto con el grupo), queda afrontar otro descenso más tendido hacia Biescas y los continuos toboganes hasta Sabiñánigo. Todavía quedan fuerzas y la ansiedad por llegar hace que vayamos alcanzando pequeños grupos, a los que vamos superando uno tras otro.

SATISFACCIÓN: La que se siente y te llena cuando cruzas la meta y, entre el clamor de todos los que allí se encuentran, ves a tus compañeros esperando ansiosos a que todos y cada uno de los Contraviento vayamos llegando.
De pronto todos arrancamos en aplausos y voces de ánimo y alegría. Tito y el Gitano han llegado. Abrazos, lágrimas, risas. Es un auténtico cuadro. Todos hemos llegado y cumplido un sueño, que para algunos (entre los que yo me cuento) lo veíamos lejano y difícil de cumplir.



AGRADECIMIENTO: Este término no figura en el encabezamiento de esta crónica. Pero no quiero dejar de agradecer a todos y cada uno de los Contraviento, y en especial a Paula (la nueva y simpática Contraviento), su compañía y sus continuos ánimos a lo largo de todo el recorrido. Creo que sin ello esta crónica se hubiese reducido a “soledad, sufrimiento y, posiblemente, abandono”.


¡Gracias Paula! y ¡Gracias a todos los demás Contraviento! Sin vosotros esto no hubiera sido lo que siempre será para mí: UN RECUERDO INOLVIDABLE.

Leopoldo

martes, 19 de mayo de 2015

VI MARCHA P.C CONTRAVIENTO (CRÓNICA)


El pasado domingo 17 de mayo se celebraba en la localidad manchega de La Alberca de Záncara, la clásica Marcha P.C Contraviento. Marcha que recibe el nombre de la archiconocida peña ciclista de la localidad y que engloba en una sola palabra de cuatro sílabas (con-tra-vien-to) más de un único significado. Pues Contraviento  es ilusión. Contraviento  es esfuerzo. Contraviento es familia. Contraviento es solidaridad. Pero sobretodo; Contraviento es CICLISMO.

La sexta edición de La Marcha comenzaba semanas anteriores al día señalado con los preparativos que conlleva la organización  del evento. Todos los años parece lo mismo. Pero mirando el porvenir, no hay nada más gratificante que esperar todo ese inmenso territorio inexplorado. Ese gusanillo en el estómago compuesto de nervios e ilusión.

El día 17 de Mayo amanecía soleado en La Alberca de Záncara. Comenzaba el día y también las aventuras. La carpa de las inscripciones rendía a todo trapo confirmando a los corredores y entregándoles el dorsal y la bolsa del corredor. La hospitalidad de Contraviento es fantástica, un par de minutos de charla y te sientes como en casa. Pronto La Plaza del Parador se llenó de ciclistas en un ir y venir que entusiasmaba hasta al menos “ciclopracticante”. Una vez dadas las últimas consignas por megafonía alrededor de 150 corredores, tándem incluido, se colocaban en línea de meta formando una preciosa estampa multicolor.

Sobre las 8:30 h. el director de carrera lanzaba La Marcha poniendo a más de un centenar de bicis en movimiento. El poder que tiene el deporte es asombroso. El verano se abre paso a empujones y con una temperatura cálida, el pelotón ponía rumbo a San Clemente. Con un pedaleo alegre y el espíritu familiar característico de esta prueba, el grupo surcaba los toboganes en un asfaltado fantástico para bordear San Clemente y girar hacia Casas de Fernando Alonso. Una de las anécdotas de la jornada llegó en esta estrecha carretera cuando el riego automático refrescó al pelotón entre vítores.

El gran grupo devoraba kilómetros con ligereza y giraba para coger la N-310. Tráfico nulo, estampa primaveral y recorrido exigente pero sin resultar antipático. Carretera y manta, y a seguir pedaleando. Pronto la comitiva superaba Sisante y con 35 kms en las piernas el primer tramo libre era casi un hecho. Unos kilómetros más adelante toda la comitiva giraba hacia la izquierda y ponía rumbo a Tébar.

José Domingo (Race director), daba banderazo verde a la prueba, para que el pelotón quedara libre de ataduras y se explayara en una súbida de 7 kms. Los imponentes molinos serían testigos de las fuerzas de cada uno de los corredores que allí sufrían. Emilio José Castillo exciclista profesional del equipo Kelme, sorprendió a todos con un fuerte ataque llevándose el premio de montaña en el tramo intermedio. Por detrás, cada corredor subía según sus posibilidades y coronaban el pequeño puerto hasta llegar a la explanada donde se produciría el avituallamiento.

Gracias a nuestras fantásticas mujeres Contraviento y demás colaboradores todos los ciclistas pudieron disfrutar de un gran avituallamiento: bocadillos, barritas, plátanos o bebidas isotónicas coparon las mesas de la organización. Unos y otros comentaban la subida y entre chascarrillos y bocados andaba la cosa. Mucho más lejos de ser un simple deporte, el montar en bicicleta tiene otras connotaciones sociales, que son las que nos hacen engancharnos de manera sistemática a la práctica de los pedales. Esta estampa era un claro ejemplo de ello. Era importante alimentarse bien pues aún quedaban 60 kms. Una vez todos listos, con los depósitos alimenticios llenos y los urinarios vacíos, toda la comitiva se puso de nuevo en marcha. El coche de dirección de carrera arrancaba y todo el pelotón continuaba tras él para completar el recorrido.

Llegaba, sin duda, una de las partes más bonitas de La Marcha. Por mucho que nos lo propongamos, si tratásemos de combinar colores para una creación artística, nunca conseguiríamos mejorar las tonalidades que nos brinda la bajada del pantano de Alarcón: intenso azul rodeado de verdes de mil tonalidades y bañado por una luz ocre del imponente Sol. La naturaleza es perfecta. Superado este tramo y tras algunos repechos quisquillosos el pelotón cogió la N-III destino a Honrubia. Pero… ¡ojo! Un nuevo invitado se acoplaba a La Marcha: el viento. Ese indómito fenómeno capaz de sorprenderte en cualquier momento. La naturaleza es perfecta.

De esta manera el pelotón superó las localidades de Honrubia y Torrubia. La “suelta final” final estaba cerca y todos buscaban la mejor posición para acometer los últimos 23 kilómetros. Como bien anunciaba hace unas semanas el tráiler de Contraviento este año la prueba era más dura y a la vez, más espectacular. Una subida al Castillo de GarciMuñoz con duras rampas, tramos de tierra y otros de adoquín. A muchos les parecerá una locura; casi lo es. Pero hay ciertos lugares que no merecen ser “urbanizados”. Menudo disfrute. Una clásica manchega.

Tras un tramo por la vía de servicio de la nacional y con el castillo en el horizonte llegaba el momento de la verdad. Pronto, el director de carrera asomó  por el coche con la bandera verde dando el pistoletazo final. De manera natural, casi como por inercia, la carrera enloqueció de manera instantánea.

Emilio José que había encontrado la recompensa en el tramo intermedio atacó para desmarcarse del grupo principal antes de empezar la dura subida; pero pronto Nacho Caniego de 3HCycles aprovechando las duras rampas de ascensión al Castillo consiguió darle caza y coronar junto a otros 4 ciclistas la pequeña cota. Quedaba así un grupo de 5 corredores en fuga: Nacho Caniego (3HCycles), Pablo Pello  (BHConcept), Alberto (Contraviento), Emilió José (Cuenca) y otro corredor de P.C Herrada. 

Por detrás, cada corredor buscaba sus límites, retorciéndose sobre la bici en las duras curvas tratando de coronar lo antes posible. Cada ciclista libra su propia batalla, y ahí, en esa soledad con uno mismo; en ese tremendo esfuerzo, también se disfruta. De locos. Una larga calle adoquinada era el colofón final a una corta pero exigente subida. Por delante, algo menos de 20 kms de subibajas, sol justiciero y aire.

Un segundo grupo perseguidor capitaneados por Carlos (BHConcept), Javi y Luisja (Contraviento) y algunos otros veían como la victoria se complicaba pero daban lo máximo para tener opciones. De esta forma y con multitud de pequeños grupos desmenuzados por las carreteras manchegas, los corredores superaban las localidades de Pinarejo y Sta. María del Campo Rus para acometer los últimos 9 kms hasta La Alberca de Záncara. Agradecer al fiel público de Sta. María su presencia en el paso por la localidad ya que siempre apoya La Marcha.

La tete de la course visualizaba ya La Alberca y todos sabían que la victoria se decidiría al sprint. Como locos comenzaron a bajar los 400 metros de la calle final hasta la línea de meta. Pablo (BHConcept) lanzó un fuerte ataque pero Alberto (Contraviento) consiguió cogerle rueda y superarle en los metros finales para llevarse, una vez más, la victoria. ¡Bravo! El podio quedó con: 1º Alberto (Contraviento), 2º Pablo (BHConcept) y 3º Nacho (3HCycles).
Por detrás cada corredor que cruzaba la meta era ovacionado por el entusiasmado público de La Alberca que se volcó, como siempre, con la carrera.

video


Una vez terminada La Marcha y, tras un breve avituallamiento en La Plaza del Parador, ciclistas y acompañantes se dirigieron al recinto ferial. Poco a poco las mesas se abarrotaron de corredores y familiares para comer en abundancia y comentar la prueba. La comida fue a cargo de nuestra alcaldesa Mª Carmen y colaboradores. Un exquisito arroz caldoso que devoraron más de 200 personas y que muchos/as no dudaron en repetir varias veces. Chapeau. 



Tras acabar de comer, llegó la hora de la entrega de premios y los ya habituales sorteos que se realizan en todas Las Marchas de Contraviento. Alberto (presi de Contraviento) hizo de speaker para ir entregando cada uno de los galardones que se otorgaban: ganadores de la prueba, ciclista más joven y longevo, clubes numerosos, etc. Este año había gran variedad de premios en los sorteos: estuches de vino, cajas de rolletes, pulsómetros, equipaciones, etc. Los afortunados fueron saliendo a recoger sus premios entre risas y el gran ambiente que desde primera hora de la mañana inundó la marcha. También queremos destacar la presencia de las cuatro chicas que corrieron la prueba con nosotros ya que nunca habíamos tenido presencia femenina en nuestra prueba. Enhorabuena campeonas. 

Por último, agradecer a todos los que hacen posible que esta prueba año tras año vaya mejorando. No me quiero dejar a nadie: Alcaldesa y ayudantes, socios Contraviento, motoristas, Guardia Civil, Protección Civil, señoras Contraviento, fotógrafos, mecánicos y coches escoba, ambulancia, médico y enfermera; patrocinadores y por supuesto, a todos los participantes que nos acompañáis en este día tan especial para nosotros.




Próximamente subiremos fotos y video.



Hasta el año que viene.

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Autor: Carlos Fuente
Edición: Carlos Fuente
Fotos: L&Massó y Jose María F.
Video: Ana T. Cerrillo

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miércoles, 1 de abril de 2015

VI MARCHA CICLOTURISTA P.C CONTRAVIENTO


"17 MAYO 2015"

VI MARCHA CICLOTURISTA PC CONTRAVIENTO

PRE-INSCRIPCIÓN CERRADA 
(Todavía puedes apuntarte en la linea de salida)

LISTADO DE PRE-INSCRITOS aquí
(consulta si hay alguna incidencia)



Tras el éxito de la V Marcha Cicloturista del año pasado, este año 2015 Contraviento vuelve a ofrecer su 6ª Edición, con un recorrido bonito y que no dejará indiferente a nadie ya que tendrá un pequeño sabor a clásica en su tramo final, y sobretodo con muchas ganas de pasar un gran día junto a vosotros, amantes de la bicicleta. 

La espectacular acogida que tuvo la prueba el año pasado llegando a los casi 160 participantes no ha pasado inadvertida para nadie, por ello este año se va a poner si cabe más empeño en que salga todo aun mejor, con toda la localidad de La Alberca de Záncara volcada con el evento.

 A continuación os detallamos todos los datos a conocer sobre la Marcha, esperamos que os guste.

AUTORIZACIÓN DE MENORES

Los menores de edad podrán participar en la marcha, siempre y cuando cumplan en el presente año 2015, 15 años, es decir los nacidos hasta 2000 inclusive. Además, deberán entregar en el momento de la retirada del dorsal la siguiente autorización correctamente cumplimentada.      

AUTORIZACIÓN

AVITUALLAMIENTOS

Habrá 3 puntos de avituallamiento, el 1º en la salida, mientras se realiza todo el proceso de inscripción, habrá unos dulces para ir abriendo boca. El segundo será al finalizar el 1º tramo libre, este será tanto liquido como solido, donde nuestras colaboradoras nos tendrán preparados unos montados, frutas, bebidas, isotónicas, etc....



Por último habrá otro punto de avituallamiento en meta, para reponer líquidos. De ahí nos iremos al RECINTO FERIAL para realizar la ya tradicional comida.

COMIDA



Al finalizar la marcha se invitará a todos los participantes y colaboradores a una fántastica comida en el Recinto Ferial. Si algún familiar quiere asistir a la misma podrá hacerlo comprando un ticket por precio de 2€

PERFIL



La prueba consta de un total de 117 kms. con un desnivel acumulado de 1100 metros. Como en todas las ediciones habrá 2 tramos libres: el primero de alrededor de 7 kms. en la subida a los molinos de TÉBAR, donde nos esperarán lo y los últimos 23 kms. de la marcha con subida dura y estrecha al Castillo de Garciomuñoz, atravesando sus adoquinadas calles nos pondremos por una carretera rompepiernas camino de La Alberca de Záncara donde tendrá lugar la meta.


RECORRIDO




PREMIOS E INSCRIPCIONES

Habrá premio de Montaña para el primero en llegar al ALTO DE TÉBAR (final del 1º tramo libre)

También para los  primeros del tramo final.




PATROCINADORES




ALOJAMIENTOS

HOTEL-RESTAURANTE EL BODEGÓN (Av. de la Cultura 8. La alberca de Záncara):






CORRAL DE OPERA (c/ Ramón y Cajal. La Alberca de Záncara)







ESTE FIN DE SEMANA ABRIREMOS EL PLAZO DE INSCRIPCIONES. ¡¡ESTAD ATENTOS!!

Podéis contactar con nosotros vía web, e-mail (pccontraviento@hotmail.com), Facebook y Twitter (@Pccontraviento).


lunes, 23 de junio de 2014

LA PARRILLA: NUEVA VICTORIA DE CONTRAVIENTO



Día 22 de Junio de 2014; la familia Contraviento tenía una nueva cita en su calendario de marchas cicloturistas. En época de “Quebrantahuesos” y grandes retos, el equipo amarillo se desplazaba, esta vez, a San Lorenzo de la Parrilla para disfrutar de la II Marcha Cicloturista Virgen de Belvis. Un recorrido corto pero exigente en unos bonitos parajes no muy comunes en nuestra querida mancha.


Sobre las 8:40 h de la mañana llegaban a la Parrilla cuatro coches de Contraviento llenos de bicis y ciclistas. No había demasiado ambiente al llegar, pero eso era lo de menos, pues Contraviento lleva la “fiesta” allá donde va. Tras los rituales y preparativos pre-marcha, 11 valientes Contraviento se posicionaron en la línea de salida junto con otros 20 corredores que participarían en la Marcha. El pelotón era pequeño pero el nivel muy alto, entre campeones de España y varios galgos que se habían acercado a disputar la prueba; la marcha subía de nivel.

A las 9:00 h el pelotón ponía rumbo a Villarejo de Periesteban, por delante 81 kms y 1250 metros de acumulado. Los toboganes empezaron rápido, las piernas aún no estaban a tono y ya había que subir y bajar, subir y bajar; y así, prácticamente toda la prueba. El ritmo era alegre, pero no tan constante como el de una prueba llana, claro está. A parte de las piernas, había que tener finas las manos, pues el piñón arriba, piñón abajo, pongo plato, quito plato, era una constante de todos los participantes y una habilidad esencial para adaptarse al abrupto terreno de la Marcha.

Entre cerros boscosos, duros repechos y granilloso asfalto transcurrieron los primeros 40 kms. La primera “suelta” se palpaba en el ambiente y los que medirían fuerzas ya estaban pegados al coche de dirección cuales chicles. La bandera verde ondeó con fuerza, el coche aceleró y las fuerzas de unos y otros quedaron al descubierto. Tras unos momentos iniciales de tanteo y algún amago fallido, finalmente coronaron juntos el pequeño puerto: Pedro Sánchez, Fernando Herrada y Llorens; a unos metros Alberto y más atrás Luisja y el Gitano.

Tras el fuerte calentón de los 4 serpenteantes kilómetros de subida del primer tramo libre y su correspondiente descenso; unos y otros llegaban a Barbalimpia, donde se llevaría a cabo el avituallamiento. Gracias a la organización que dispuso un fresco local equipado con víveres recuperadores que sirvieron para reponer fuerzas y comentar la jugada del tramo libre. ¡Ambiente ciclista!

Una vez todos avituallados, la prueba se reanudó de manera controlada. De pronto, la esperada encerrona, una larga y dura cuesta que ya muchos habían avisado hizo que unos y otros se retorcieran en la bici con el bocadillo todavía en la garganta. Una vez reagrupado el pelotón, la marcha continuó  por carreteras menos exigentes y de mejor firme, superando Villarejo Seco y  Poveda de la Ovispalía.

Llegaba el momento de la verdad, y al alcanzar, de nuevo, al cruce de Villarejo de Periesteban el coche de dirección aceleró y la prueba quedaba libre a unos 10 kms. de meta. Aprovechando el acelerón del coche, Coke y el Gitano intentaron una fuga que consiguió desmarcarse del pelotón varios segundos de distancia. El grupo perseguidor, plagado de Contravientos, dejó la responsabilidad a otros; pues no serían ellos quienes trabajaran para derribar la escapada de su propio equipo. Tras algunos instantes de duda, finalmente Pedro Sánchez de Manzanares cogió el toro por los cuernos y se puso en cabeza de pelotón a tirar con muchísima fuerza. Hecho que provocó que la escapada quedara neutralizada y que muchos del pelotón se cortaran. Chapeau por Coke y el Gitano que lo intentaron de lejos.

Ahora se habría una nueva carrera con el grupo delantero unido y sin fugas por delante. Aprovechando una suave bajada y sorprendiendo a todos, Leopoldo pegó un fuerte arreón con el que consiguió desmarcarse varios metros del pelotón, Contraviento tenía ganas de fiesta y lo estaba demostrando. De nuevo el pelotón dudaba y tras unos instantes, un corredor atacó en busca de Leopoldo. Javi de la Fuente vio el ataque venir y pudo cogerle la rueda hasta que llegaron ambos a Leopoldo. Fue entonces cuando Javi no lo dudó y ya no paró, llevaba fuerza y lo intentó en solitario aprovechando el desconcierto logrando marcharse por delante. Con los demás ya neutralizados, los galgos vigilando a Alberto y Luisja, y Javi por delante, Contraviento de nuevo dejó hacer para ver si su apuesta por Javi  fructificaba.

Cada vez quedaban menos kilómetros y si alguien quería ganar debía reaccionar. Carlos y el Gitano salieron a dos fuertes palos de corredores que atacaron para intentar enganchar con Javi. Contraviento los marcó para que no se fueran y así dejar con vida la escapada de Grison.

Javi por delante pedaleaba como si se acabara el mundo y por detrás Contraviento controlaba la carrera; ¡trabajo en equipo! El escapado giraba finalmente a la izquierda en la rotonda final y se abrían para él una pendiente de 400 metros hasta la línea final. Los últimos metros de gloria, sufridos, casi sin fuerzas pero que sirvieron para que finalmente llegara a meta en solitario y disfrutara de su victoria. Por detrás, el pelotón venía lanzado, Coke atacó haciendo segundo, Luisja acabó tercero y Alberto cuarto. Contraviento lo copó todo. Enhorabuena.

Bravo también por Rosillo y Jose María que llegaron junto a los demás en el grupo delantero. Y bravo por Eusebio y Tito que se lo curraron y entraron no muy lejos del grupo principal.

Tras la marcha. Todos los participantes acudieron al pabellón deportivo de la localidad para ducharse y degustar unas sabrosas judías y unos chorizos que cocinó la organización. Gracias, estaba todo buenísimo. Para finalizar, llegó la entrega de premios: Ganador (Javier de la Fuente: Contraviento) y Club más numeroso (Contraviento), fue lo que nos llevamos. A parte, todos pescamos algo en el sorteo final.


Agradecer a la organización el esfuerzo y el trabajo realizado, así como el trato recibido por su parte. Ojalá esta marcha pueda crecer y que en próximas ediciones acuda más gente.


Hasta la próxima.


Carlos

miércoles, 11 de junio de 2014

V MARCHA CONTRAVIENTO: UN LUSTRO DE ILUSIÓN





Según la RAE, un lustro o quinquenio es un periodo equivalente a cinco años. Pues bien, la Marcha Cicloturista Contraviento cumplió este pasado 8 de Junio exactamente eso; un lustro. Parece que fue ayer cuando por 2010 se ponía en funcionamiento esta ya consolidada marcha con su primera edición. Desde entonces, cambios de fecha, participantes y recorrido; pero nunca de ilusión y esfuerzo por hacer de este día una jornada grande de ciclismo y compañerismo. ¡En la Marcha Contraviento ganamos todos!

Tras muchas semanas de trabajo del equipo contraviento y en especial de su presidente Alberto (líder entusiasta y comprometido), todo quedaba preparado para la “fiesta amarilla” de cada año. Las previsiones meteorológicas eran envidiables, el recorrido desafiante y señalizado y las ilusiones de los participantes al 200%. Nada podía fallar. El compañerismo, el buen rollo y el trabajo en equipo de Contraviento lo había dejado todo listo para el día D y la hora H.





Con todo esto ya en el tintero, el domingo 8 de Junio de 2014, amanecía con un sol radiante, en la pequeña localidad de La Alberca de Záncara (Cuenca). Poco a poco, coches llenos de bicis fueron llegando; muchos de ellos, desde puntos muy alejados de nuestro humilde pueblo: Manises, Ayora, Sedaví, Valencia, etc. Gracias. La Plaza del Parador sería, un año más, el centro de operaciones de la marcha. Los más madrugadores llegaron para ir formalizando las inscripciones y recogiendo sus dorsales. La música ambientó el momento, y unos y otros ponían a punto sus máquinas.  Desde megafonía se dieron las últimas instrucciones y todos y cada uno de los participantes se acomodaron en la línea de salida.


Pues bien, a eso de las 8:35 h, el coche de dirección de carrera aceleraba y, por lo tanto, daba comienzo la V Marcha Cicloturista P.C Contraviento. El pelotón de más de 150 corredores se ponía en marcha destino San Clemente. A los pocos kilómetros una caída de un joven ciclista de Valverde provocaba que todo el pelotón parara. Desde Contraviento nos gustaría disculparnos por la caída y, aunque no siempre se pueden evitar, nos gustaría que no hubiese sucedido. Mucho ánimo para Miguel Moya; esperemos que se recupere lo antes posible. Una vez reanudada la marcha, y devorados los primeros toboganes, el pelotón pasaba la localidad de San Clemente y ponía rumbo a Casas de Fernando Alonso. El ritmo era alegre, el sol se iba despertando y el viento, por fortuna, se quedaba un rato más durmiendo en la cama.

Casas de Fernando Alonso ya quedaba atrás y el pelotón entraba en la Nacional-310. El buen firme y la ancha carretera hicieron que la velocidad aumentara y que pronto se dejara atrás Sisante. Llevábamos unos 35 kms de Marcha y la primera “suelta” ya estaba cerca. Unos kilómetros más adelante toda la comitiva giraba hacia la izquierda y ponía rumbo a Tébar.


Fue aquí cuando los “galgos” tomaron posiciones delanteras para estar preparados en el primer tramo libre: 7 kilómetros de subida a los famosos molinos de Tébar. La “suelta” estaba cerca y nadie hizo ascos a un calentón pre-almuerzo. Y así fue, José Domingo (Director de Carrera) daba banderazo libre para que cada uno afrontara la subida como buenamente pudiera. Una serpenteante carretera de pendiente más suave al principio e intensa al final era el piso por el que los ciclistas debían pasar. Los imponentes molinos de viento fueron los fieles testigos de lo que allí ocurrió. Los gigantes metálicos vieron como un corredor de Manzanares, Pedro Sánchez, arrebataba a Luisja de Contraviento y a Jorge Correcher la meta volante en el último momento de la súbida.  Los demás corredores fueron llegando a la explanada de la cima, no sin sufrimiento, donde se llevaría a cabo el avituallamiento.


 Gracias a las mujeres Contraviento y demás colaboradores todos los ciclistas pudieron disfrutar de un gran avituallamiento: bocadillos, barritas, plátanos o bebidas isotónicas coparon las mesas de avituallamiento. Era importante alimentarse bien pues aún quedaban 60 kms. Una vez todos listos, con los depósitos alimenticios llenos y los urinarios vacíos, toda la comitiva se puso de nuevo en marcha. El coche de dirección de carrera arrancaba y todo el pelotón continuaba tras él para completar la última parte del recorrido.




El gran grupo pudo disfrutar entonces de una de las partes más bonitas de la marcha. Una suave bajada, con el pantano de Alarcón de fondo, hizo las delicias de los corredores. Un intenso azul bañaba el paisaje y los ojos de todos los que levantaban la vista. Superado este tramo el pelotón cogió la N-III destino a Honrubia. Ya quedaba menos para el lanzamiento de la prueba y la tensión era cada vez mayor.

Tras un tramo por la vía de servicio de la nacional y con el Castillo de Garcimuñoz en el horizonte llegaba el momento de la verdad. Pronto, el director de carrera asomó por el coche con la bandera verde dando el pistoletazo final. Quedaban 23 kilómetros a meta y con varias subidas de por medio, había que medir bien y pensar en la mejor estrategia. Al principio, dos corredores de Manzanares probaron suerte con una escapada en solitario; el aire en contra era fuerte, pero aún así, consiguieron escaparse varios metros por delante y poner en jaque al pelotón. Por detrás, cada corredor subía a tope para poder coronar y unirse a un grupo con el que poder volar hacia meta.


El grupo perseguidor de cerca de 30 corredores se puso manos a la obra para derribar la escapada. Entre el equipo 3H (Iván, kerchas, Farru y Caniego), Contraviento (Alberto, Luisja, Edu, Javier Monedero y Coque) y otros equipos colaboradores, conseguían mantener la escapada a unos 20” y poco a poco ir reduciendo diferencias. Finalmente, los combativos corredores de Manzanares eran absorbidos por el pelotón entre las localidades de Pinarejo y Sta. María. Agradecer al público de Sta. María su presencia en el paso por su localidad que siempre apoya nuestra carrera.





Aunque el aire molestaba, todos los grupos iban al límite. Una prueba de casi 120 kms. se convertía en una contrarreloj de apenas 20. Por detrás, los relevos entre unos y otros se sucedían para dar caza a los grupos delanteros, los geles hacían su efecto pero no milagros, era hora de agarrarse fuerte al manillar y pedalear fuerte.



En el grupo delantero el ritmo bajó considerablemente, el aire era fuerte y a 8 kilómetros a meta todos sabían que esto acabaría en sprint sí o sí. Y cuando todo parecía que se decidiría en los últimos metros,  Santi Paños de Tierrallana, lanzaba un poderoso ataque que sorprendió a todos. Faltaba, a penas, un kilómetro para meta y las fuerzas eran justas por todo el trabajo realizado; varios intentaron saltar y dar caza a Santi; pero éste, ya había cogido los metros suficientes para hacerse con la victoria. ¡Enhorabuena!


También agradecer a la ONG de Luis (Gitano), de San Clemente,que como cada año monta la "grupeta-autobús" haciendo más cómoda la vuelta a los rezagados.



Una vez terminada la marcha y cuando todos los ciclistas entraron por línea de meta merecidamente ovacionados por el público; todos los corredores se dirigieron al recinto ferial para disfrutar de un, más que famoso, arroz caldoso de nuestra alcaldesa Mª Carmen. Poco a poco las mesas se fueron llenando de ciclistas y familiares para comentar la prueba (esto también es ciclismo) y disfrutar de una comida en abundancia.




Tras la comida, llegó la hora de la entrega de premios. Alberto (presi de Contraviento), se erigió como maestro de ceremonias para ir nombrando a todos los galardonados. Ciclista más jóven, participante de mayor edad, club más numeroso, club más lejano, etc. Una vez recogidos todos los premios comenzaron los sorteos. Este año había gran variedad de premios: desde estuches de vino, cajas de rolletes, cámaras, pulsómetros y hasta una bici. Los afortunados fueron saliendo a recoger sus premios entre risas y el gran ambiente que desde primera hora de la mañana inundó la marcha.




Por último, agradecer a todos los que hacen posible que esta prueba año tras año vaya mejorando. No me quiero dejar a nadie: Alcaldesa y ayudantes, Socios Contraviento, Motoristas, Guardia Civil, Protección Civil, Señoras Contraviento, Fotógrafos, Mecánicos y coches escoba, Ambulancia médico y enfermera, Patrocinadores y por supuesto, a todos los participantes que nos acompañáis en este día tan especial para nosotros.




Próximamente subiremos fotos y video.

Hasta el año que viene.


Carlos