El día de Carnaval es una de las citas más señaladas para Contraviento debido a la gran afluencia de socios que se suman a, probablemente, la salida más divertida del año. Este año se esperaba mucha gente en la salida y así fué, tanto, que hubo récord histórico de integrantes en una salida de P.C Contraviento (sin contar las Cicloturistas, por supuesto). Como es de rigor en esta salida carnavalera, estaba más que permitido disfrazarse; quien lo hiciera, obtendría un punto extra en la salida.

Pues bien, este pelotón de chirigota, puso rumbo a San Clemente para lucir sus variopintas vestimentas. Seguro que más de un conductor que adelantó al grupo no dio crédito a lo que sus ojos veían, pero si no he bebido pensarían... Nada más lejos de la realidad, abejitas, cacos, bailarinas, toreros, gallinas, prostitutas... y lo mejor de todo, ¡en bici! para volverse uno loco. La larga serpiente devoraba los toboganes característicos de esta carretera y hacía maldecir ya a más de uno que todavía no había dijerido el desayuno. El ritmo era alegre entre las risas y comentarios de unos y otros.

A un ritmo fuerte con velocidades por encima de los 40 km/h se llegó a Vara de Rey y Sisante, el grupo iba desatado. Una vez en Sisante el pelotón giró hacia Pozoamargo para hacer una pequeña parada en la gasolinera. Un montón de bicis colapsaron la puerta de entrada de la cafetería donde algunos tomaron un pequeño bocado o un pequeño refrigerio. Los del bar miraban flipando, obviamente.
Después de las fotos de rigor, el pelotón se puso de nuevo a pedalear para superar las localidades de Casas de Haro, Casas de Fernando Alonso y Casas de los Pinos. Una vez en San Clemente y con un calor más que considerable sólo quedaba de nuevo los famosos toboganes hasta llegar al pueblo. Un ritmo fuerte completó el recorrido hasta llegar a La Alberca de Záncara en un día inolvidable: buen clima, muchísima gente y ambientazo. Al final cerca de 90 kms. a casi 32 km/h. de media. Casi nada... ¡Enhorabuena a todos!
Después de este etapón, los Contravientos no perdonaron la fiesta nocturna de carnaval. Todos juntos compartieron una noche que fue un magnífico colofón a un día sensacional. Ahora los ataques, relevos y tirones eran de boquilla con los cubatas de por medio; esto es la "salsa" del ciclismo. El año que viene más y mejor.
Un saludo.
Carlos!